Fred Sandback
27.10.11
Paso revista a mi situación presente: cómo se siente el cuerpo, cómo se siente el alma y sobre todo qué es lo que hay que hacer hoy. Compruebo que tengo taponada la nariz, me duele la cadera (lo de siempre), tengo un agudo zumbido en el oído malo (desagradable, pero nada preocupante). Noto también que la histeria está dominada, que el miedo no es demasiado intenso (...)
La creatividad de la vejez no es, en verdad, un axioma. Es periódica y está condicionada, aproximadamente como la sexualidad, que se va extinguiendo suavemente.
Linterna mágica,
memorias.
Ingmar Bergman.
24.10.11
29.9.11
He soñado algo parecido a esto. Igual todo es culpa de Fresán. Manos favoritas en un sueño que tuve:
Decidí comprar el otro día La velocidad de las cosas. Entusiasmada,
nada más llegar a casa comencé a leer sus páginas, y leyendo me tropecé con esto que ya he vivido:
El placer siempre distinto en la repetición constante de un helado de frambuesa en un viaje sin mapa y sin prisa a París. El prodigio que late en ciertas historias, el heroísmo de ciertos sueños. Todas estas imágenes y sabores vuelven a mi con tal precisión que no puedo sino pensar que aquel lugar común aunque imposible de comprobar -la idea de que uno ve pasar toda la vida en cuestión de segundos cerca del final- tal vez sea cierto y hasta razonable.




